Fe, espiritualidad, religión y yoga

Fe, espiritualidad, religión y yoga

Todos tenemos una chispa de divinidad en nuestro interior que necesita ser avivada a través de la práctica del yoga” B.K.S. Iyengar

Con la llegada del otoño, las horas de luz van disminuyendo cada día. En algunos colegios se celebra “La fiesta del Farol” que simboliza la luz interior frente a la oscuridad exterior. Esta estación mágica, con sus colores, su luz, sus aromas y sus sonidos, nos invita a mirar en nuestro interior. Es una oportunidad estupenda para recogerse, aprender a estar con nosotros mismos. Aprender a reconocer y cuidar esa luz interior que brilla en todos y cada uno de nosotros es parte esencial de las enseñanzas del yoga. Fe, espiritualidad, religión, religiosidad, Dios, son términos que se discuten a menudo en el ámbito del yoga.

A continuación comparto algunas reflexiones de B.K.S. Iyengar sobre estos temas. Admiro mucho su enfoque claro y práctico. El grado de profundidad que deseemos y seamos capaces de alcanzar en nuestra práctica depende de cada uno, nuestra voluntad, nuestra intención, nuestra visión, nuestro grado de implicación. Además, a medida que avanzamos en nuestra práctica y progresamos en el refinamiento interior, nuestra experiencia se transforma y asimismo se transforman nuestras percepciones y necesidades. A medida que vamos creando espacio en el cuerpo, se va abriendo espacio en la mente y en nuestro corazón. De nosotros depende que queremos dejar entrar en ese espacio.

“La espiritualidad no es una meta externa a perseguir, sino una parte del núcleo divino inherente a cada uno de nosotros y que tenemos que revelar.” B.K.S. Iyengar, “Light on Life”

Respondiendo a la pregunta si es necesario creer en Dios para practicar yoga. “Si no cree usted en Dios, ¿cree al menos en su propia existencia? Puesto que cree en su propia existencia, eso significa que quiere perfeccionarse para la mejora de su vida. Hágalo, y tal vez ello le lleve a ver la luz suprema. No es, por tanto, necesario que crea usted en Dios, pero sí tiene que creer en sí mismo”. ..“La experiencia misma de vivir le insta a que viva como una persona mejor de lo que es. Ésa es la chispa divina de la fe. De ahí viene todo lo demás.” B.K.S. Iyengar, “El árbol de la vida”

“…la cuestión no es aceptar o no aceptar a Dios. Normalmente cuando preguntamos a alguien si cree en Dios, reducimos a Dios a un concepto material. Lo reducimos a materia; y aquí es donde tiene su origen toda la cuestión de las creencias. Para creer en Dios tenemos que creer primero en nosotros mismos. Al igual que el universo que está más allá de nuestro alcance, nos es desconocido, nos es desconocida la entidad a la que llamamos Dios, dado que escapa al alcance de nuestra consciencia.” Astadala Yogamala, volumen V, Entrevista realizada por Vithal C. Nadkarni, editor adjunto de The Times of India Group of Magazines, en 1990 y publicada en Mumbai en 2001

Durante esa misma entrevista, B.K.S. Iyengar nos explica que Patañjali cuando hace referencia a Îsvara pranidhâna (entrega a Dios) quiere que antes purifiquemos primero el cuerpo, la mente, la inteligencia, la yoidad y la consciencia mediante sauca (limpieza), santosa (contento, satisfacción), tapas (austeridad y autodisciplina) y svâdhyâya (estudio del sí-mismo)”. Primero quiere que el practicante, a través de una práctica intensa y rigurosa, desarrolle fe, vigor, recta memoria y una profunda percepción consciente de cualidad meditativa; quiere que el sâdhaka (practicante) entregue su sâdhanâ (practica) a Dios (Îsvara pranidhâna) a fin de que la consciencia de su ego quede subyugada y desarrolle, en su lugar, humildad.

“El significado de religión es realización; y como en determinado estadio tiene relevancia la realización del sí-mismo, en ese punto la religiosidad desempeña un papel, pero esa religiosidad nada tiene que ver con una religión selectiva y sectaria. …en el momento en que la virtud empieza a actuar en nuestro interior, aspiramos a descubrir la verdad, y eso adopta la apariencia de un acto religioso, pero no de religión con un nombre y un dogma.”…“La realidad es que espiritualidad y religión no son polos opuestos. Religión es aquello que eleva al ser humano y lo conduce a la realización del Sí-mismo. …La religiosidad es la cualidad esencial de cualquier religión. Por tanto, no debería haber ninguna diferencia entre religiosidad y espiritualidad. “Astadala Yogamala, volumen V,entrevista realizada por Margot Kitchen, de Calgary, el 5 de julio de 1990. Publicada en el Boletín de Vicotria Yoga Centre Society, diciembre 1990/enero 1991.